Una milésima de segundo puede ser la diferencia entre ganar y perder

Lo vemos en deportes de altísima competición como es la Fórmula 1, esa décima, centésima o milésima de segundo en la que reaccionamos antes que el adversario, puede ser crucial para definir el desenlace de una competición. ¿Cómo se consigue llegar al límite de la perfección en el ámbito competitivo de los eSports, qué te permite reaccionar en esa fracción de tiempo decisiva?

Si bien es cierto que deben confluir muchos factores, la actividad física alta y moderada, pueden mejorar tu rendimiento en la competición de deportes electrónicos. Diversos estudios demuestran la importancia del entrenamiento físico en los “gamers”, para conseguir mejoras. Existen dos tipos: Una de ellas es la mejora del tono muscular o grado de contracción que siempre tienen los músculos aunque estén en reposo, con lo se previene la hipotonía o disminución del tono muscular debido a la falta de actividad física, que puede derivar en incapacidad para mantener la postura, dolor muscular, lesiones de los tejidos blandos o la aparición de lesiones óseas y articulares.

La otra mejora se consigue a nivel mental, ya que la práctica del ejercicio físico, mejora el estado de ánimo del deportista gracias a que durante el ejercicio, nuestro cuerpo produce sustancias como las endorfinas, la dopamina la serotonina y la norepinefrina.

Un estudio de la doctora Liliam Barros y el doctor Miguel Ferradaz publicado en la revista digital Educación Física y Deportes de Buenos Aires, afirma que: “el cerebro coordina las funciones corporales necesarias para que los músculos funcionen correctamente, aumenta el flujo sanguíneo, el consumo de glucosa, la respiración el ritmo cardíaco, la capacidad del sistema sensorial etc… Todo esto está regulado por distintos centros nerviosos distribuidos en zonas muy dispares del cerebro. Por lo tanto, el ejercicio físico activa amplias zonas cerebrales y no unas pocas concretas”.

Entre los efectos beneficiosos que destaca el estudio se encuentran, el aumento de la autoestima, y por consiguiente, se eleva el estado anímico, mejora la motivación, al ir cumpliendo metas, mejora el autocontrol, al estar de mejor humor por consiguiente, se reduce la agresividad, la ira y la impulsividad. Se consigue una mejora de la cognición y la eficacia del recuerdo, el control de la ansiedad y la depresión, retrasa la aparición de la fatiga al disminuir el volumen de oxígeno, para una determinada carga de trabajo, con lo que hay mayor independencia funcional, estimula la respuesta inmune, así como disminuye y retrasa el declinar fisiológico de la condición física asociada a la edad.

En otro estudio de la Universidad de Columbia a cargo de Scott Small y Ana Pereira, y publicado en la revista “Proceedings of the National Academy of Science” confirmaron que el ejercicio físico, estimula el nacimiento de nuevas neuronas en el hipocampo, una zona del cerebro relacionada con la memoria y el aprendizaje.

Estudios de la Universidad de Leiden en Holanda, han demostrado que las personas que realizan ejercicio físico, piensan de forma más creativa y flexible.

En un experimento realizado por Arthur Kramer en la Universidad de Illinois en EE.UU, que consistió en agrupar a 120 personas de entre 60 y 80 años y separarlas en dos grupos, uno que caminó 40 minutos diarios tres veces en semana y otro que únicamente realizó ejercicios de tonificación muscular, demostró que desde el punto de vista neurólogico, el ejercicio físico moderado  del primer grupo, contribuyó a un mayor rendimiento neuronal, aumento de los niveles de motivación, como resultado de la activación del sistema de recompensas.

De aquí, la importancia que tiene la forma física y de cómo afecta el ejercicio físico en el rendimiento de un “gamer” en la alta competición. De ello ya se han dado cuenta los grandes equipos, que incorporan desde hace tiempo rutinas de trabajo físico dentro del programa de entrenamiento de sus jugadores.