El actual campeón del mundo de 70 kg Jonay Risco ha vuelto a brillar. La competición Enfusion League aterrizó el pasado fin de semana en Tenerife para deleitar a los casi 4.000 espectadores que se dieron cita en el Recinto Ferial, que pudieron difrutar de un auténtico espectáculo de kickboxing.

Jonay Risco y Davit Kiria protagonizaron la pelea estrella de la noche del sábado, en la que el Campeón del Mundo consolidó el título con una apoteósica victoria. El quinto asalto fue decisivo para que el tinerfeño se hiciera con el triunfo. Risco se recupera ahora de un combate que consiguió zanjar la cuenta pendiente que tenía con Davit Kiria, uno de los mejores peleadores del mundo.

  • Gran victoria este fin de semana, en tu tierra y con casi 4.000 espectadores totalmente entregados, ¿cómo viviste este combate?

La verdad es que en las previas estaba muy tranquilo y deseando que llegara el momento de que sonara la campana. Pero cuando salí se me puso la piel de gallina, fue una pasada. El combate fue muy duro, al principio me encontré muy cómodo y seguro, pero a partir del tercer asalto, que él apretó, se fue complicando y empezó la verdadera lucha para ver quién cedía antes. En el cuarto asalto aflojé un poco y en el quinto lo volví a subir y conseguí ganar.

  • El título de campeón del mundo, ¿supone una responsabilidad mayor o es una motivación extra a la hora de afrontar un combate como este?

Ya son varios combates los que he ganado y para mí este tiene más valor aun por el rival que ha sido, un rival que los que estamos metidos en este deporte sabemos que está entre los 10 top del mundo. Veníamos de perder con él y nos quitamos una espina. No siento ninguna presión en el sentido de tener el título, pero es cierto que uno se prepara más a conciencia sabiendo que va a tener en frente a un referente mundial y un rival muy difícil de batir.

  • ¿Qué consideras más importante según tu manera de pelear, una buena patada o un buen puñetazo?

Para mi manera de pelear yo valoro más las buenas manos, pero tal vez no soy objetivo porque a mí me encanta el boxeo, (risas).

  • ¿Cómo se prepara un campeón como tú? ¿Quién te ayuda a prepararte para los combates?

Me considero un obsesionado del deporte. Vivo por y para ello, toda mi vida gira en torno a ello y creo que esa es la clave de mi obsesión. A ello me ayuda Moisés Ruibal, que es mi entrenador de kickboxing, con duras sesiones de lunes a sábado y luego la parte de musculación me la lleva Marcelo, mi preparador físico.

  • ¿Qué porcentaje de fuerza crees que influye más en los momentos claves para ganar un combate, el físico o el mental?

Ambos son muy importantes pero creo que manda un poco más la cabeza, con la fuerza mental quizás se puede llegar un poco más lejos.

  • ¿Son muy duros los periodos de recuperación después de una dura pelea?

Depende de la pelea. He estado meses prácticamente sin poder patear con una pierna porque la tengo lastimada o los nudillos tocados durante meses. Es muy relativo y depende del tipo de pelea, pero por lo general, tardo una media de dos o tres semanas en no sentir molestias de la pelea.

  • ¿Qué consejo le da un campeón del mundo como tú a todos aquellos que se están iniciando en el mundo del kickboxing?

Respecto a lo deportivo, que si lo quieren de verdad y sueñan con una meta, no es imposible, solo se trata de mentalizarse, saber hasta dónde se quiere llegar y luchar hasta conseguirlo. Si te caes, te levantas y empiezas otra vez.

  • Volviendo a la victoria del sábado, además de llevarte un apoteósico triunfo, también pudiste zanjar una cuenta pendiente con Kiria, ¿no es así?

Sí, efectivamente. Para mí eso tiene más valor; ganar y superar a alguien que me había ganado en el pasado es gratificante. Ver que estoy mejor, que me he superado y que logré vencer a un peleador de talla mundial, es algo increíble.

  • Después de este intenso fin de semana, ¿ya tienes la mirada puesta en tu siguiente objetivo?

Sí, así es. Ya teníamos firmada otra pelea para finales de junio pero aun no es nada seguro. También tenemos una buena propuesta para septiembre que nos interesa muchísimo. Ahora necesitamos un respiro y pensar en frío para saber qué decisión tomar.