El corredor Pablo Ojea, gallego afincado en el sur de Tenerife, comenzó hace diez años en el mundo del running, un deporte que le ha aportado mucha disciplina en su vida. A partir de entonces, se ha “enganchado” a las carreras y se ha atrevido incluso a organizar importantes pruebas como la Milla Barceló. Todo un deportista que entrena bajo las instrucciones de Elías Domínguez.

 

¿Qué te motivó a trasladarte a Tenerife?

A Tenerife concretamente, mi mujer… a Canarias mi andadura profesional. Le estaré eternamente agradecido a esta tierra que me ha dado lo mejor que tengo que es mi familia.

¿Sueles viajar mucho a Galicia?

Siempre que puedo trato de escaparme, mis padres, mi hermana y mis sobrinos están allá… ese es el único “pero” de vivir en las Islas Afortunadas.

Son climas totalmente opuestos, ¿cómo es correr en un sitio y en otro?

Cada sitio tiene su magia. En Canarias es un lujo correr los 365 días del año con sol, con una temperatura increíble y con solo una camiseta y un pantalón. Y en Galicia es increíble correr por el monte, sentir la lluvia y llegar empapado. Estas Navidades entrenando con mi entrenador le decía: esto es como comerse Galicia a zancadas.

Hasta hace casi diez años te dedicabas al fútbol, ¿qué te ha aportado el running a partir de entonces?

Mucha satisfacción personal, muchísima. Y por supuesto conocer y descubrir gente con tus mismas motivaciones e ilusiones. Otra cosa muy importante que me ha aportado es mucha disciplina. Es un deporte generoso, como la vida, que suele devolverte lo que le das.

¿Es muy complejo organizar una prueba deportiva? ¿Cómo ha sido tu experiencia con la Milla Barceló?

Es complejo sí, pero es muy gratificante. Lo complejo creo que es coordinar todas las partes: la parte privada, la institucional y los patrocinadores. Cada año que terminábamos la Milla Barceló decía que sería el último, pues llegamos a 8 ediciones. Ver la ilusión de los niños o de los padres es motivo más que suficiente para echarte la manta a la cabeza y seguir intentándolo.

Cuéntanos en qué consiste el proyecto “Sacrifice is the secret”

El proyecto es un sueño que finalmente hemos conseguido dar a luz después de muchos años. Sacrifice is the secret es una web hecha para el corredor, donde pueden encontrar asesoramiento de entrenamiento por un equipo cualificado, ropa técnica y artículos de lectura; ponemos muchísimo cariño en este proyecto de www.sacrificeisthesecret.com.

¿Qué es lo que más valoras de las carreras de running?

Conseguir un buen resultado (risas), ¡es broma! Valoro mucho que la organización haga las cosas con cariño más allá de la parte técnica. Al final todo eso lo percibimos, una sonrisa, tratar siempre de mejorar de una edición a la otra, pensar en la satisfacción del corredor más allá de la cuenta de resultados. Siempre pongo de ejemplo la organización de la “Espíritu de Triabona” en Granadilla, donde con muy pocos recursos consiguen unas cotas altísimas de participación y satisfacción. Es curioso, no tienen premios metálicos, pero siempre están los mejores corredores de las Islas, y eso es porque se dejan el alma…

¿Qué crees que es lo mejor que te define como deportista?

Siempre digo que a diferencia del fútbol que se me daba un poco mejor, para correr nunca he tenido condiciones, todo ha llegado a base de mucha constancia y el cariño con el que prepara todo mi entrenador Elías Domínguez.

Tu especialidad son las distancias cortas, ¿cómo son tus entrenamientos para este tipo de pruebas?

Solemos hacer seis días a la semana, divididos en tres de rodaje y otros tres de calidad.

Para terminar, ¿qué objetivos deportivos te planteas para este 2018?

Creo que ninguno en concreto. El objetivo es no lesionarse, volver a coger la forma y poder seguir disfrutando mucho.