Viktors Vovrusko, acostumbrado a viajar por todo el mundo desde que era adolescente, llegó a Fuerteventura hace seis años para quedarse. La tranquilidad y el clima de la Isla conquistaron al deportista letón, que desde que probó el triatlón hace casi siete años, se ha convertido en un auténtico crack de este deporte.

Este fin de semana volverá a participar en la Ocean Lava Tenerife, donde el pasado año quedó segundo en la distancia olímpica. Aunque asegura estar al comienzo de temporada, espera apretar todo lo que pueda para volver a subirse al podio y sobre todo, disfrutar de la que considera una de sus pruebas favoritas.

 

  • ¿Hace cuánto llegaste a Fuerteventura y por qué fue?

Fue hace seis años, en 2012. Estaba trabajando en una empresa en la que me movía por toda Europa y un día mi jefe me dijo que ese año tenía que ir a Fuerteventura, y yo ni sabía dónde estaba (risas). Empecé a trabajar en la animación de un hotel, fiché con un club de triatlón y a partir de entonces me quedé en la Isla.

  • ¿Qué es lo que más te gusta de la Isla?

La tranquilidad y la calidad de vida; esto es un paraíso. Vayas a donde vayas todo es paz y calma. Estuve viajando desde los catorce años, siempre buscando un lugar donde poder tener la mejor calidad de vida posible. Cuando llegué a Fuerteventura me encantó y ya espero quedarme para siempre.

  • ¿Cuándo comenzaste a hacer triatlón?

Hace unos seis años, justo antes de venirme a Fuerteventura. Antes de eso fui nadador durante dieciocho años. Un día un amigo me animó a participar en una prueba y al final quedé tercero en el campeonato nacional de Letonia. Y entonces dije, pues habrá que seguir…

 

“En este momento de la temporada, voy a las carreras a buscar velocidad y a disfrutar”

 

  • De las tres modalidades que lo forman, ¿cuál es tu preferida y por qué?

Prefiero la bici, porque en bici puedes desconectar por la montaña, los bosques, la gente que te encuentras, etc. Estuve dieciocho años nadando y al final veía solo paredes. Cuando probé la bici me encantó y se ha convertido en mi modalidad preferida.

  • ¿Cómo suelen ser tus entrenamientos y cuántas horas le dedicas a la semana?

En pretemporada, que va de noviembre a abril, metemos más fondo, entre 17 y 22 horas a la semana y en temporada, que es de mayo a septiembre, entre 12 y 15 horas; quitamos volumen y metemos más velocidad y calidad.

  • Hace unas semanas ganaste tu última prueba, el Timanfaya Triathlon, ¿qué se siente al ganar una carrera después de tantos kilómetros?

Sientes que vas por el buen camino y que la alimentación y los entrenamientos se están haciendo bien. En este momento de la temporada, voy a las carreras a buscar velocidad, disfrutar y pasarlo bien con compañeros que llevo un tiempo sin ver y aprovecho las pruebas para poder pasar tiempo con ellos.

  • El año pasado quedaste segundo en el circuito olímpico de la Ocean Lava Tenerife, ¿cómo valoras la prueba?

Es de mis preferidas; por el ambiente que hay, el apoyo de la gente, el clima que siempre acompaña, el circuito es muy cómodo y está bien organizado, los voluntarios siempre están pendientes de ti y la organización es de alto nivel. Es un lujo poder pasar por las principales calles de Santa Cruz con la bici y sin coches.

  • ¿Qué esperas de esta nueva edición?

Como estamos en pretemporada no espero mucho. Estamos cogiendo fondo, así que vamos a la prueba casi sin prepararnos. Cuando empezamos a prepararlas de verdad es a partir de finales del mes de mayo. Ahora como estamos con carga, que significa doble volumen para poder aguantar la temporada, solo espero buscar velocidad y ayudar a mi equipo.

  • ¿Llevas alguna estrategia pensada?

En realidad la estrategia la valoro cuando empiezo a nadar. En los primeros 500 metros veo cómo me encuentro físicamente. Si me veo bien, voy a por todas para intentar ganar y si no, lo doy todo para intentar acabarla.

  • ¿Te has propuesto algún objetivo para este 2018?

El primer objetivo es ayudar a mi club y después, promocionar cada vez más al Oasis Papagayo, que es el hotel donde trabajo, porque me ayudan mucho desde allí. Me dan las instalaciones gratuititas, como el gimnasio y la piscina olímpica, y están siempre a tope ayudándome. Y por mi parte, seguir disfrutando de lo que hago que me encanta.